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Perun
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How Ukraine and Russia Fight in 2026 - Battlefield Dynamics with Dmytro Putiata & Rob Lee
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Este artículo es un episodio de un programa, puesto por escrito. Nada en él se ha contrastado con otras fuentes, así que léalo como el relato de lo que ese programa dijo ese día.

Doctrine and Strategy

Tácticas de batalla en Ucrania en 2026 y estrategias de asalto rusas

Análisis sobre cómo Ucrania y Rusia adaptan sus tácticas, desplegando drones, artillería e infantería en un entorno de campo de batalla complejo en 2026.

Evolución de las tácticas de batalla en Ucrania y Rusia, 2026

Según el analista militar Perun, el campo de batalla en Ucrania durante el año 2026 ha experimentado un cambio significativo en comparación con las dinámicas observadas en 2022 y 2023. El ritmo de los cambios territoriales es más lento que en años anteriores, con avances de cualquiera de los bandos, ya sea Rusia o Ucrania, limitados en profundidad y relevancia estratégica. En lugar de ganancias rápidas, el conflicto se ha transformado en una lucha aún más prolongada y de desgaste.

Perun explica que este patrón evolutivo de la guerra ha generado un fenómeno inusual. Por un lado, la línea de frente ucraniana parece más porosa en comparación con las líneas de frente tradicionales, permitiendo la infiltración de las fuerzas rusas. Sin embargo, al mismo tiempo, permanece resiliente. La evidencia de posiciones rusas apareciendo detrás de las defensas ucranianas no necesariamente implica el colapso de estas últimas. Los soldados ucranianos pueden continuar luchando incluso cuando están temporalmente aislados de sus líneas de comunicación.

Rob Lee, exoficial de infantería del Cuerpo de Marines de los Estados Unidos y analista militar, coincide con Perun en destacar la dispersión de la línea de frente ucraniana en comparación con las nociones tradicionales de guerra de trincheras. En lugar de trincheras densamente pobladas similares a las vistas en la Primera Guerra Mundial, las posiciones ucranianas cada vez más se asemejan a una red dispersa de pequeños grupos ocultos. Perun también señala cómo las fortificaciones y tácticas se han adaptado para resistir el entorno de combate definido por el uso intensivo de drones en esta etapa del conflicto.

Dentro de este campo de batalla dinámico, Perun señala el desafío de integrar avances tecnológicos, como los sistemas aéreos no tripulados (UAS, por sus siglas en inglés) y medidas contra drones, junto con la infantería y la artillería tradicionales.

Posiciones de infantería y técnicas de defensa

Rob Lee profundiza sobre cómo ha evolucionado el papel de la infantería en la línea de frente. Identifica una distinción crítica: más que actuar como nodos defensivos fijos y fuertemente armados, las posiciones de infantería ucranianas funcionan tanto como puestos de observación como puntos de resistencia. A menudo, se indica a los soldados que eviten enfrentarse a las fuerzas rusas, a menos que sea estrictamente necesario, reduciendo así su exposición al reconocimiento por vehículos aéreos no tripulados (UAV, por sus siglas en inglés).

Lee explica que la dispersión de la "línea de frente" ucraniana requiere una nueva comprensión de lo que significa "mantener el terreno". El concepto previo de líneas de trincheras consolidadas y bien tripuladas ya no aplica. Ahora, los grupos de infantería operan como equipos pequeños y cohesionados de entre dos y cuatro personas, ubicados en líneas de árboles, bosques o sótanos, lejos de terrenos abiertos donde podrían convertirse en objetivos fáciles para los drones. Estas posiciones también incorporan redundancia, con alternativas cercanas disponibles si las ubicaciones principales quedan expuestas.

A pesar de su escala reducida y su papel táctico, Lee insiste en que la infantería sigue siendo un componente esencial en el esfuerzo de guerra. Mientras los UAV cumplen funciones clave en observación y ataque, la infantería todavía actúa como un respaldo en casos donde las condiciones climáticas u otros factores comprometen la operatividad de los drones. Lee recuerda una operación invernal en la que la infantería fue la primera en detectar y responder al avance de un vehículo mecanizado, demostrando su importancia continua, a pesar de su menor participación en combates directos.

Dmytro Putiata, veterano de las Fuerzas de Operaciones Especiales del ejército ucraniano, respalda la perspectiva de Lee. Destaca que, si bien las pequeñas unidades de infantería de Ucrania son fundamentales, este enfoque evolutivo está impulsado principalmente por necesidad más que por preferencia estratégica. Ucrania carece de los recursos humanos para mantener formaciones más grandes, especialmente en posiciones fortificadas, debido en parte a los desafíos de movilización y las pérdidas por desgaste.

Putiata ilustra la naturaleza de la defensa moderna de la infantería con un ejemplo concreto. Durante una batalla de cinco meses en un sótano defendido por solo cuatro soldados ucranianos, las fuerzas rusas lanzaron repetidos intentos para capturar dicha posición como parte de su táctica de avance por saltos. Esta estrategia implicaba avanzar de forma incremental y asegurar posiciones clave para el reabastecimiento. A pesar de los intensos ataques, la pequeña unidad ucraniana defendió el sótano con éxito, demostrando la importancia de ciertos enfoques atrincherados, incluso en una guerra cada vez más dominada por los avances tecnológicos.

Perun utilizó estas reflexiones para refutar las comparaciones simples con la Primera Guerra Mundial, recordando a los oyentes que la baja densidad de tropas en la línea de frente de Ucrania hace que esas analogías sean erróneas. A diferencia de las trincheras densamente pobladas de aquella época, las posiciones actuales se asemejan más a redes distribuidas respaldadas por integraciones tecnológicas.

Minado y avances tácticos remotos

Perun pasa a discutir cómo se ha adaptado el despliegue de minas, alejándose de los grandes campos minados de las primeras fases de la guerra. Recuerda los extensos campos minados tipo "cinturón" utilizados por las fuerzas rusas en 2023, los cuales se extendían deliberadamente en profundidad para contrarrestar las ofensivas ucranianas. Ese tipo de campos minados complicaba las operaciones de limpieza, ya que atravesarlos requería repetidas detonaciones de equipos especializados de remoción de minas, como las cargas de línea para despeje de minas (MICLICs).

Este enfoque ha cambiado drásticamente, según Putiata. El minado remoto con drones y otros sistemas se ha vuelto más preciso y está más enfocado en puntos estratégicos tácticos en lugar de abarcar campos extensos. Estos campos minados de menor escala, con frecuencia diseñados para proteger puestos de observación y posiciones, requieren una planificación meticulosa y una ingeniería cuidadosa para maximizar su utilidad. Sin embargo, Putiata señala que desplegar minas demasiado cerca de las posiciones defensivas puede resultar contraproducente, ya que los ataques con drones de vista en primera persona (FPV) y artillería podrían neutralizar las minas antes de que puedan cumplir su función defensiva.

Putiata recuerda un caso de su propia experiencia donde se colocaron minas estratégicamente cerca de puestos de observación para obstaculizar los avances rusos. Las minas se dispusieron en una línea de árboles a varios cientos de metros de las posiciones ucranianas, complementadas con apoyo de drones y artillería. La efectividad de estos enfoques ha dado forma al pensamiento actual sobre el despliegue de minas, reflejando un alejamiento de las antiguas doctrinas que favorecían grandes formaciones estáticas. Perun destaca esta evolución, observando el cambio más amplio de la guerra estática hacia un enfoque que depende en gran medida de la adaptabilidad y la tecnología, incluso en escenarios de defensa predominante.

A medida que avanza la conversación, Perun menciona que la interacción entre la infantería, los drones y las defensas diseñadas evidencia una maduración de las estrategias en el campo de batalla. Tanto la dependencia de las posiciones más pequeñas como el cambio hacia un minado remoto preciso demuestran cómo cada bando se ha adaptado a los desafíos híbridos de la guerra moderna. Estos conocimientos preparan el terreno para una exploración más profunda de los factores tecnológicos y logísticos que están impulsando el conflicto hacia su fase actual.

Avances en el despliegue de drones y contramedidas

Rob Lee destaca una evolución notable en el uso de drones tanto por parte de Ucrania como de Rusia en 2026. Aunque los drones han recibido una atención significativa por su impacto en el campo de batalla, sostiene que su eficacia depende de la coordinación de múltiples sistemas. Enfatiza que los drones, aunque son transformadores, no pueden operar como una fuerza autónoma. Las suposiciones iniciales de que los drones por sí solos podrían dominar los conflictos o reemplazar la necesidad de potencia de fuego tradicional han resultado ser incorrectas.

Dmytro Putiata está de acuerdo y detalla algunos de los desafíos que enfrentan los drones en condiciones reales de combate. Señala que los drones son vulnerables a interferencias electrónicas, fuego de armas ligeras, y a condiciones meteorológicas adversas como niebla, lluvias intensas y vientos fuertes. En situaciones en las que los drones tienen dificultades para operar, los sistemas de armas tradicionales como la artillería siguen proporcionando resultados confiables, no afectados por estas limitaciones.

Uno de los desafíos críticos para el despliegue de drones es la dependencia de sistemas de comunicación como Starlink. Las fuerzas ucranianas han avanzado significativamente en sus capacidades de guerra con drones, en gran parte gracias a estos sistemas, pero las operaciones de guerra electrónica rusa diseñadas para bloquear dichas comunicaciones han planteado obstáculos serios. Putiata enfatiza la dificultad de esta dinámica, señalando que Rusia se ha enfocado en desarrollar sus capacidades para interrumpir la dependencia de Ucrania en sistemas basados en satélites. Menciona el éxito de Rusia en la creación de redes de comunicación en malla y sus esfuerzos continuos para desarrollar una alternativa satelital a Starlink. La red Razvet, aunque limitada, ahora está operativa para ciertas aplicaciones en el campo de batalla, y las fuerzas rusas trabajan para acelerar su desarrollo. Ucrania ha respondido con ataques dirigidos sobre la infraestructura que respalda a Razvet, utilizando municiones guiadas para retrasar su progreso.

A pesar de estos avances, Lee señala las limitaciones tácticas de algunas soluciones rusas, particularmente sus redes de módem en malla. El sistema, que implica drones interconectados transmitiendo señales entre sí, tiene dificultades para mantener conexiones a largas distancias o en operaciones a baja altitud. Al mismo tiempo, importantes esfuerzos se han llevado a cabo en el despliegue de sistemas de guerra electrónica por ambas partes. Ucrania ha dirigido ataques contra los bloqueadores rusos, que suelen ser voluminosos y relativamente estacionarios. Por otro lado, Rusia permanece decidida a imponer interrupciones localizadas en las operaciones dependientes de Starlink, con niveles de éxito variados.

Al hablar de los avances de Ucrania, Putiata explica la introducción de enjambres de drones sincronizados y operaciones de múltiples drones, que permiten a los operadores atacar varios objetivos simultáneamente. Sin embargo, reconoce que la tecnología aún está en desarrollo y no ha alcanzado el nivel esperado. Contrasta esto con el enfoque de Rusia en desarrollar sus sistemas de comunicación autónomos y estrategias de contramedidas contra drones, incluyendo bloqueo electrónico y fuego de armas ligeras desde posiciones ocultas.

Putiata subraya la importancia de aprender cómo integrar los drones eficazmente en las operaciones militares. Argumenta que los ejércitos occidentales necesitan estudiar cuidadosamente estas lecciones del campo de batalla, ya que los drones están desempeñando roles cada vez más importantes en el objetivo de blancos, reconocimiento e incluso creando condiciones en el campo de batalla para que otros sistemas prosperen.

El papel de la artillería en la guerra convencional y moderna

Rob Lee afirma que la artillería sigue siendo una piedra angular de la guerra moderna y un complemento esencial para las operaciones con drones. Resalta que la combinación de poder de fuego convencional con sistemas aéreos no tripulados (UAS) permite capacidades completas en el campo de batalla. Esta integración posibilita ataques de precisión y reduce la cantidad de municiones necesarias para realizar ataques efectivos. Por ejemplo, incorporar drones en las operaciones de artillería puede disminuir significativamente el número de proyectiles necesarios para eliminar un objetivo, mejorando tanto la eficiencia como la eficacia.

Dmytro Putiata comparte su experiencia, explicando que la combinación de drones y artillería constituye la columna vertebral de la estrategia de campo de batalla actual de Ucrania. Los drones a menudo realizan funciones de reconocimiento y localización de objetivos, mientras que la artillería proporciona supresión y el poder de fuego necesario para neutralizar posiciones enemigas. Él enfatiza que no es viable depender únicamente de los drones, dada su vulnerabilidad ante condiciones climáticas adversas, interferencias electrónicas y fuego de armas ligeras. En cambio, el ejército ucraniano utiliza drones y artillería en conjunto para superar estas debilidades.

Ambos invitados trazan comparaciones con conflictos anteriores para ilustrar el valor duradero de la artillería. Lee menciona la experiencia de combate durante la intervención norcoreana en 2024, donde las fuerzas ucranianas inicialmente sufrieron graves pérdidas debido a la falta de apoyo artillero y el dominio enemigo en vigilancia con drones. Una vez que la artillería ucraniana entró en acción, la dinámica cambió drásticamente, y las fuerzas opuestas comenzaron a sufrir bajas considerables.

La adaptabilidad de ambos bandos también se hace evidente al discutir el papel cambiante de la artillería, considerando las amenazas de contra-batería y la adopción de herramientas de reconocimiento no tripuladas. Putiata destaca cómo las fuerzas ucranianas y rusas han ajustado sus tácticas para minimizar su exposición y maximizar el impacto táctico de su poder de fuego. Por ejemplo, ambos bandos ahora despliegan drones para operaciones de contra-batería, y Rusia utiliza drones FPV de ala fija y sistemas de fibra óptica para mejorar la precisión de sus regresos y mitigar riesgos.

Al detallar la integración de drones y artillería en el frente ucraniano, Lee describe varios escenarios operativos. Se refiere a las maniobras defensivas recientes del Cuerpo de Azov contra fuerzas rusas y de sus aliados, donde la artillería resultó crucial. Durante un enfrentamiento específico que involucraba tanques, vehículos de combate de infantería y motocicletas, la artillería, utilizando municiones avanzadas como las Municiones Convencionales Mejoradas de Doble Propósito (DPICM), causó pánico y obligó a las fuerzas enemigas a retirarse. Este ejemplo subraya el impacto psicológico y físico del bombardeo intenso, que los drones por sí solos no pueden lograr.

Tanto Lee como Putiata también discuten el papel de la artillería y los drones en el sembrado de minas en el campo de batalla. La artillería puede desplegar campos de minas más rápidamente que los drones, desbaratando formaciones mecanizadas y de infantería durante un ataque. Putiata añade que este tipo de minado remoto se ha convertido en un elemento crítico de la guerra moderna, ya que permite a los defensores adaptarse rápidamente a amenazas tácticas como las unidades rusas en avance.

A pesar de los avances en la tecnología UAS, Putiata enfatiza que las estrategias militares efectivas aún dependen del uso combinado de todas las capacidades disponibles. Insta a los planificadores militares, especialmente en naciones occidentales, a considerar cómo integrar mejor las tecnologías tradicionales y emergentes para crear fuerzas equilibradas capaces de enfrentar una variedad de amenazas. Lee coincide, argumentando que la capacidad de aprovechar armas combinadas, como la coordinación entre artillería, drones, infantería y otros activos, es fundamental para la eficacia de Ucrania en el campo de batalla. Concluye observando que, si bien los drones son indudablemente revolucionarios, funcionan mejor cuando están emparejados con poder de fuego convencional y otros sistemas.

Desafíos operativos: Logística y gestión de bajas

Rob Lee, veterano del Cuerpo de Marines de EE.UU. y analista militar, destaca la complejidad inherente al despliegue de cañones autopropulsados (SPGs) como el Krab polaco, que, si bien son muy valorados por sus capacidades, son significativamente más vulnerables a interrupciones logísticas y mecánicas que la artillería remolcada. Relata una anécdota sobre el sistema de transmisión del Krab que se averió y requirió una pieza de repuesto de un fabricante estadounidense, con un tiempo de entrega estimado de 18 meses. Retrasos como estos obligan a las fuerzas ucranianas a improvisar con soluciones temporales para mantener operativos estos sistemas avanzados. En contraste, los sistemas de artillería más antiguos, como el obús M777, tienen muchos menos componentes críticos, lo que los hace más fáciles de reparar y menos susceptibles a períodos prolongados de inactividad.

Lee describe las compensaciones entre los SPGs modernos y los sistemas más antiguos: mientras que los primeros son generalmente más móviles, fuertemente blindados y capaces de operaciones rápidas de "disparar y desplazarse", dependen en gran medida de una cadena de suministro robusta para repuestos y conocimientos técnicos. La artillería remolcada, aunque menos móvil, es más simple, barata y, a menudo, más disponible, lo que la convierte en un activo complementario, especialmente frente al desgaste a largo plazo que implica la guerra sostenida.

Dmytro Putiata, analista militar ucraniano, aporta su perspectiva, señalando que en las etapas iniciales del conflicto, las fuerzas de artillería de Ucrania consistían en gran medida en cañones remolcados, mientras que Rusia comenzó con una proporción significativamente mayor de SPGs. Sin embargo, con el tiempo, Ucrania realizó una transición hacia una mayor dependencia de SPGs modernos, incluidos sistemas suministrados por Occidente como el Bohdana ucraniano. Este cambio estuvo acompañado de desafíos, pero fue necesario para satisfacer las demandas tácticas de un campo de batalla acelerado y vigilado mediante drones.

El anfitrión Perun resalta una ventaja analítica derivada de este cambio: permite a los observadores comparar la eficacia y la capacidad de supervivencia de la artillería remolcada frente a los SPGs bajo condiciones variables. Explica que, mientras la adopción de SPGs por parte de Ucrania brinda perspectivas sobre tácticas modernas centradas en la movilidad, la mayor dependencia de Rusia en sistemas remolcados más antiguos arroja luz sobre la supervivencia en configuraciones más estáticas y de menor costo. Perun subraya la importancia de comprender las implicaciones operativas matizadas de estas dinámicas contrastantes.

Volviendo al tema de la supervivencia de la artillería, Lee detalla las contramedidas que ambas partes han implementado para enfrentar amenazas modernas como los sistemas aéreos no tripulados (UAS) y fuego contrabatería. Los SPGs ucranianos utilizan posiciones "calientes y frías" para su protección: los equipos de artillería configuran posiciones de disparo y búnkeres cercanos, lo que les permite alternar entre disparar y esconderse. Sin embargo, Lee también señala la eficacia decreciente de la estrategia de disparar y desplazarse debido a la continua presencia aérea de los drones de inteligencia, vigilancia y reconocimiento (ISR) rusos y las municiones merodeadoras Lancet.

Putiata enfatiza los matices de contrarrestar las amenazas UAS, lo cual requiere un enfoque en capas. Esto incluye sistemas de artillería y guerra electrónica (EW), además de herramientas adicionales como vehículos terrestres no tripulados (UGVs) y sistemas equipados con inteligencia artificial para rastrear y neutralizar drones en tiempo real. Estos sistemas forman colectivamente una primera línea crítica de batalla contra UAS cada vez más avanzados y persistentes.

El debate se adentra en la disponibilidad de municiones, un determinante crítico del éxito operacional en el combate moderno. Lee afirma que las reservas de municiones y su accesibilidad desempeñan un papel fundamental, decidiendo si una unidad de artillería puede sostener operaciones ofensivas o defensivas. Cita lecciones históricas de operaciones de la OTAN y las dificultades actuales que enfrentan tanto Rusia como Ucrania para obtener municiones adecuadas y efectivas.

La elección del tipo de munición es otra consideración significativa. Las rondas unitarias de alto explosivo (HE) tienen usos específicos pero pueden carecer de eficacia en ciertos escenarios, como la negación de área o cuando se enfrentan a amenazas blindadas. En contraste, las municiones de racimo como las municiones convencionales mejoradas de doble propósito (DPICM) ofrecen cobertura de área amplia y son notablemente efectivas contra infantería expuesta y vehículos ligeros, pero menos eficaces contra objetivos reforzados como tanques o posiciones fuertemente fortificadas. Por ejemplo, como señala Putiata, un SPG ruso 2S19 sobrevivió a una ronda DPICM que no logró infligir daños críticos, subrayando la necesidad de flexibilidad táctica y mezcla de municiones.

Perun vincula estas discusiones de nuevo a lecciones más amplias para los ejércitos globales, destacando cómo el desgaste y la logística son tan cruciales como los avances técnicos en las zonas de guerra modernas. Señala que incluso los sistemas altamente avanzados, como el fuertemente blindado PzH 2000 alemán, requieren planes de sostenimiento integrales para mantenerse efectivos en el campo. Sin la capacidad de reparar o reemplazar componentes cruciales, incluso los sistemas de artillería más avanzados corren el riesgo de quedar obsoletos.

Concluyendo la discusión, Perun describe los desafíos generales que enfrentan Ucrania y Rusia en un campo de batalla dominado por drones, capacidades ISR y una actividad de artillería extensa. Subraya que, si bien los avances tecnológicos recientes han transformado la forma de guerra, en gran medida han favorecido posturas defensivas. Restaurar la maniobrabilidad ofensiva en un campo de batalla de este tipo, equilibrándolo con las realidades de la guerra de desgaste, sigue siendo una de las preguntas centrales de este conflicto en curso.

Avanzando hacia el futuro, Perun enfatiza que comprender estos desafíos operativos será clave para cualquier fuerza militar que planifique conflictos similares al de Ucrania. Plantea que las dinámicas en evolución de la logística, la supervivencia, la guerra electrónica y las municiones son lecciones relevantes, no solo para Ucrania, sino para los ejércitos de todo el mundo.

Preguntas frecuentes

cómo luchan ucrania y rusia en 2026 explicado

Rob Lee y Perun describen un campo de batalla definido por líneas del frente de baja densidad, integración tecnológica y estrategias de desgaste. Ucrania emplea posiciones de infantería dispersas, drones avanzados para reconocimiento y ataque, y artillería de precisión para contrarrestar las fuerzas rusas más grandes. Mientras tanto, Rusia se ha adaptado con tácticas de avance progresivo, minería remota y esfuerzos para interrumpir las comunicaciones satelitales ucranianas. Ambas partes confían en gran medida en los drones, la artillería y las defensas ingenierizadas para enfrentar los desafíos de la guerra moderna.

análisis de las dinámicas del campo de batalla en 2026

Perun y Dmytro Putiata explican que el campo de batalla en 2026 está conformado por avances tecnológicos como sistemas aéreos no tripulados, drones de ataque y despliegue refinado de minas, junto con activos tradicionales como la infantería y la artillería. Las estrategias de desgaste dominan, y los sistemas autónomos desempeñan roles clave en el reconocimiento y la coordinación del combate. Subrayan la integración de tecnologías en desarrollo con el poder de fuego convencional, mostrando cómo la guerra en evolución equilibra la defensa, la maniobrabilidad y la supervivencia.

Qué se dijo, y cuándo

Los puntos que este artículo menciona, quién los expresó y el momento en la grabación en que lo dijeron. Cada enlace abre la grabación en el momento indicado.

  • El analista militar Perun afirma que el campo de batalla en Ucrania durante 2026 ha cambiado significativamente respecto a las dinámicas observadas en 2022 y 2023. 04:25.
  • El ritmo de los cambios territoriales en el campo de batalla de Ucrania es más lento que en 2022 y 2023, con avances de cualquiera de los bandos limitados en profundidad y relevancia estratégica. 04:01.
  • En lugar de ganancias rápidas, el conflicto se ha transformado en una lucha más prolongada y de desgaste. 04:25.
  • La línea de frente ucraniana es más porosa que las líneas de frente tradicionales, permitiendo infiltraciones por parte de las fuerzas rusas mientras permanece resiliente. 04:40.
  • Las posiciones ucranianas cada vez más se asemejan a una red dispersa de pequeños grupos ocultos en lugar de trincheras densamente pobladas. Rob Lee, 06:41.
  • Rob Lee enfatiza que a los soldados ucranianos a menudo se les indica evitar enfrentarse a las fuerzas rusas salvo que sea estrictamente necesario. 06:41.
  • Equipos de infantería de dos a cuatro personas operan en posiciones ocultas como líneas de árboles, bosques o sótanos. Rob Lee, 08:03.
  • Dmytro Putiata afirma que Ucrania carece del personal necesario para mantener formaciones más grandes en posiciones fortificadas debido a problemas de movilización y las pérdidas por desgaste. 10:12.
  • Perun refuta las comparaciones con la guerra de trincheras de la Primera Guerra Mundial afirmando que la baja densidad de tropas en el frente de Ucrania hace que dichas analogías sean erróneas. 05:48.
  • El despliegue de minas se ha adaptado, pasando de los vastos campos minados de las primeras fases de la guerra a aplicaciones más específicas. 12:17.
  • La minería remota con drones se ha vuelto más precisa y enfocada en puntos estratégicos tácticos en lugar de abarcar extensos campos minados. 13:02.
  • Putiata relata casos de minas colocadas cerca de puestos de observación, complementadas con apoyo de drones y artillería, para dificultar los avances rusos. 13:21.
  • Perun destaca el cambio de la guerra estática hacia un enfoque que depende en gran medida de la adaptabilidad y la tecnología. 1:07:39.
  • Rusia se ha enfocado en desarrollar sus capacidades para interrumpir la dependencia de Ucrania en sistemas basados en satélites. 30:00.
  • La red Razvet de Rusia para comunicaciones en el campo de batalla ahora está operativa para ciertas aplicaciones, aunque es limitada. 30:00.
  • Ucrania ha dirigido ataques contra la infraestructura que respalda la red Razvet de Rusia para retrasar su progreso. 30:32.
  • La introducción de enjambres de drones sincronizados y operaciones de múltiples drones por parte de las fuerzas ucranianas para atacar múltiples objetivos simultáneamente. 25:56.
  • Rob Lee afirma que los drones, aunque transformadores en la guerra, no pueden operar como una fuerza autónoma. 41:51.
  • Rob Lee afirma que la artillería sigue siendo una piedra angular de la guerra moderna y un complemento esencial para las operaciones con drones. 41:51.
  • La combinación de drones y artillería constituye la columna vertebral de la estrategia actual del campo de batalla de Ucrania. 43:51.
  • Lee recuerda una experiencia de combate en 2024 donde las fuerzas ucranianas inicialmente sufrieron graves pérdidas debido a la falta de apoyo artillero y a la vigilancia con drones enemigos. 38:21.
  • El impacto psicológico y físico de las municiones avanzadas de artillería como las DPICM en las fuerzas enemigas. 1:05:06.
  • Putiata enfatiza que algunos sistemas tradicionales como la artillería siguen siendo operativamente indispensables a pesar de los avances de los sistemas UAS. 40:02.
  • Las compensaciones entre los cañones autopropulsados modernos (SPGs) y los sistemas de artillería más antiguos como el obús M777. 1:00:45.
  • Lee relata una anécdota sobre retrasos logísticos en los sistemas de transmisión del Krab, ilustrando las vulnerabilidades de los SPGs. 1:00:07.
  • Perun enfatiza la importancia de comprender las implicaciones operativas de las dinámicas de supervivencia de la artillería. 1:01:25.
  • Ambas partes emplean enfoques en capas para contrarrestar amenazas UAS, incluyendo sistemas de guerra electrónica (EW) y sistemas de contramedidas contra drones en tiempo real. 45:00.
  • Lee afirma que las reservas de municiones y su accesibilidad influyen de manera decisiva en los resultados operacionales en zonas de combate moderno. 1:03:40.

De dónde salió esto

Este artículo está escrito a partir de How Ukraine and Russia Fight in 2026 - Battlefield Dynamics with Dmytro Putiata & Rob Lee, un episodio de Perun, grabado el . Se redactó aquí el . Este sitio anota lo que se dijo en el episodio y enlaza el momento en que se dijo. No comprueba si lo dicho es cierto. Cómo un episodio se convierte en artículo.