Escrito a partir de un episodio
- Quién lo dijo
- Perun
- Dónde
- NATO'S Accelerating Rearmament (2026) - Defence Spending, Russia & European Readiness
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Este artículo es un episodio de un programa, puesto por escrito. Nada en él se ha contrastado con otras fuentes, así que léalo como el relato de lo que ese programa dijo ese día.
Defense Industry
Gastos en Defensa de la OTAN: Aceleración del Rearme en 2026 y la Preparación Europea
Explora el aumento en la inversión en defensa de la OTAN para 2026 y el rearmamento estratégico de Europa. Perspectivas sobre la asignación de fondos, la capacidad industrial y los desafíos de preparación.
Panorama del Crecimiento en los Gastos de Defensa de la OTAN
Perun comienza abordando cómo han evolucionado los gastos de defensa de la OTAN desde 2022, destacando los cambios significativos que se están produciendo en respuesta a las dinámicas de seguridad global cambiantes. En los últimos años, la OTAN ha pasado de lo que él describe como la "era del 2%", en la que la mayoría de los países miembros no alcanzaban el objetivo del 2% del PIB destinado a gastos de defensa, a un nuevo periodo de mayor compromiso financiero.
La invasión rusa de Ucrania en 2022 fue un llamado de atención, dejando claro que el estado previo de baja inversión ya no era viable. Como señala Perun, los miembros de la OTAN respondieron a este nuevo entorno con diversas estrategias. Mientras que algunos países incrementaron inmediatamente sus presupuestos de defensa, otros adoptaron un enfoque más gradual para alcanzar el objetivo del 2%, obstaculizados en parte por desafíos políticos y cadenas de suministro globales limitadas. Por ejemplo, el aumento de la demanda de equipos de defensa provocó incrementos en los precios y retrasos en los pedidos, complicando aún más los esfuerzos por reforzar rápidamente los arsenales nacionales.
Perun enfatiza que, para 2026, este panorama habrá cambiado dramáticamente. Nuevos datos revelaron que el gasto colectivo en defensa de la OTAN experimentó un aumento del 50% en cuatro años, pasando de poco menos de 1,2 billones de dólares en 2022 a más de 1,8 billones en 2026. Aunque el incremento anual más bajo se dio entre 2022 y 2023, entre 2025 y 2026 el gasto aumentó significativamente, sumando casi 200 mil millones de dólares en términos nominales durante ese período.
Es crucial señalar que este aumento en el gasto en defensa no se distribuyó de manera uniforme. Perun destaca que, mientras que los gastos de defensa de Estados Unidos crecieron de manera relativamente modesta, alrededor de un 20% en este periodo, los miembros de la OTAN fuera de EE.UU. duplicaron su gasto colectivo. En consecuencia, la brecha antes considerable entre los EE.UU. y sus aliados europeos se ha reducido significativamente. En 2021, los gastos de defensa de EE.UU. duplicaban a los del resto de la OTAN combinados. Para 2026, los miembros europeos de la OTAN, por sí solos, se proyecta que se aproximen a niveles de gasto en defensa similares a los que EE.UU. tenía apenas unos años antes.
Sin embargo, Perun advierte que no hay que tomarse estas cifras al pie de la letra. Dados los significativos niveles de inflación, los problemas en las cadenas de suministro y los costos crecientes de materiales que han afectado los mercados globales en los últimos años, parte del aumento en los presupuestos nominales de defensa simplemente compensa los mayores costos, en lugar de representar una expansión real en las capacidades militares. Ajustando por inflación, queda claro que el gasto en defensa de la OTAN experimentó un incremento real de alrededor del 26% entre 2021 y 2026, lo que se traduce en 300 mil millones de dólares adicionales en términos constantes de 2021.
Incluso teniendo en cuenta la inflación, el cambio es notable. Los miembros no estadounidenses de la OTAN aportaron aproximadamente 275 mil millones de dólares a este aumento real, lo que implica un crecimiento del 77% en su gasto en comparación con los niveles de 2021. Esta aceleración señala un esfuerzo deliberado por parte de los miembros europeos para cumplir con los nuevos compromisos y cerrar la brecha de inversión en defensa con Estados Unidos. Por ejemplo, Perun destaca la decisión de Alemania de flexibilizar su política de "freno de deuda", desbloqueando recursos fundamentales para el gasto en defensa.
Perun también rastrea estas tendencias hasta la cumbre de la OTAN de 2025 en La Haya, donde las naciones miembros introdujeron nuevos objetivos para enfrentar los desafíos de seguridad emergentes. El objetivo del 2% del PIB para defensa fue reemplazado por dos nuevos parámetros: uno principal del 3.5%, destinado a fortalecer las capacidades militares tradicionales, y otro opcional del 5%, que incluye inversiones en áreas de "defensa blanda", como infraestructura y logística. Si bien este último estaba diseñado para promover la resiliencia, su inclusión probablemente no alterará de manera drástica los patrones de inversión, ya que tales gastos se alinean con las prioridades existentes de muchos países.
Estos nuevos objetivos, junto con mecanismos de financiación favorables como el programa SAFE de la Unión Europea, han impulsado el resurgimiento militar de Europa. Esta iniciativa de la UE proporcionó un fondo masivo compuesto por préstamos de bajo interés para apoyar el gasto en defensa, mientras que medidas adicionales buscaron desbloquear una inversión estimada en 800 mil millones de euros en defensa. A pesar de estos esfuerzos, persisten desafíos, incluyendo obstáculos regulatorios y dudas sobre el equilibrio entre los roles del sector público y privado en la producción de defensa.
Perun concluye esta sección al comparar las cifras de gastos de defensa de la OTAN con estimaciones de los gastos rusos. Aunque Rusia ha incrementado sustancialmente su propio presupuesto de defensa desde el inicio de la guerra en Ucrania, llegando a unos 220 mil millones de dólares anuales, esto palea en comparación con el poder financiero de la OTAN. Entre 2025 y 2026 exclusivamente, el crecimiento de los gastos de la OTAN añadió lo que equivale a todo un presupuesto de defensa ruso. Sin embargo, Perun advierte que las comparaciones nominales no captan la historia completa, ya que el poder adquisitivo y las diferencias económicas regionales tienen un papel crucial en la determinación de la verdadera capacidad militar. Ajustando por la paridad del poder adquisitivo (PPA) militar, queda demostrado que la inversión de la OTAN ofrece una ventaja aún mayor en términos reales sobre el gasto ruso, reduciendo aún más la distancia entre la inversión estadounidense y europea.
En definitiva, como señala Perun, el motivo tras este aumento no radica en participar en una carrera armamentista financiera por sí mismo. Para la OTAN, especialmente para sus miembros europeos, este gasto acelerado es esencialmente un esfuerzo por garantizar su propia seguridad en un mundo donde un enfrentamiento directo con Rusia ya no se encuentra fuera de las posibilidades. Las implicaciones estratégicas más amplias de estos cambios, incluyendo su impacto en la estabilidad global, se explorarán en secciones posteriores.
Impactos de los cambios industriales y estratégicos en la defensa europea
Perun explica que, aunque Rusia ha incrementado significativamente su gasto en defensa durante su conflicto con Ucrania, los miembros no estadounidenses de la OTAN también han aumentado considerablemente sus presupuestos. No obstante, persiste una disparidad en la capacidad de gasto. En términos nominales, el gasto en defensa ruso para 2026 sigue siendo menos de la mitad del total gastado por los aliados no estadounidenses de la OTAN en 2023. Sin embargo, gracias al gobierno centralizado de Rusia y a su industria de defensa estatal, cuenta con eficiencias como la capacidad de estandarizar equipos y subvencionar indirectamente la defensa a través de entidades estatales. Estos factores, junto con la naturaleza de una economía en tiempo de guerra, permiten a Rusia aprovechar su gasto en defensa de manera más eficaz que algunos países de la OTAN. Según la metodología de Robertson, el poder adquisitivo militar de Rusia proporciona más del doble de retorno por dólar en comparación con Estados Unidos.
Sin embargo, esta ventaja ha disminuido con el tiempo. Perun señala que, en 2017, Rusia supuestamente obtenía tres veces más poder adquisitivo de su presupuesto de defensa en comparación con Estados Unidos. Para 2025, esta cifra se había reducido a una proporción de 2.16:1. Esta disminución se atribuye principalmente a los desafíos económicos de Rusia, como la inflación, las sanciones, los altos costos de financiamiento y los costos elevados de la guerra, incluido un aumento significativo en el gasto de personal. Explica que los costos de personal, incluyendo bonificaciones de alistamiento, pagos por fallecimiento y otros beneficios, han aumentado drásticamente para Rusia desde 2022, a veces superando los costos individuales observados en los estados de la OTAN. Además, aunque Rusia ha ampliado la producción de defensa, hacerlo en las condiciones actuales no ha sido ni fácil ni rentable. La necesidad de más mano de obra, horarios laborales extendidos y la vulnerabilidad a ataques de drones dirigidos a fábricas han exacerbado estos desafíos.
Retomando el caso de la OTAN, Perun enfatiza la considerable variación en los niveles de gasto entre los países miembros a lo largo del tiempo. Clasifica a los países de la OTAN en diferentes niveles según la proporción de su PIB destinado a defensa. El primer nivel incluye a grandes contribuyentes como Lituania, Estonia, Letonia, Polonia, Grecia, Dinamarca, Suecia y Noruega, que destinarán más del 3.5% de su PIB a defensa en 2026. Muchas de estas naciones cumplen o superan el requisito proyectado del 3.5% de la OTAN para 2035. En este nivel, ciertos países, como Estonia y Lituania, incluso sobrepasan el objetivo avanzado del 5% de la OTAN para el gasto clave en defensa.
Perun observa un efecto de proximidad entre los grandes contribuyentes netos. Los países geográficamente cercanos a Rusia, como los estados bálticos y Polonia, tienden a gastar significativamente en defensa, impulsados por percepciones de amenaza. Los países escandinavos más ricos, como Dinamarca, Noruega y Suecia, que ven a Rusia con desconfianza, también caen en esta categoría.
El segundo nivel, que destina entre el 2.5% y el 2.9% de su PIB a defensa, incluye a países como Turquía, Alemania, Finlandia, los Países Bajos y el Reino Unido. Mientras tanto, algunas naciones se sitúan ligeramente por encima del 2%, como Rumanía, Francia, Italia y Portugal. También existe un grupo de países que están en o apenas por encima del 2%, a menudo recurriendo a prácticas de contabilidad creativa para cumplir con los requisitos mínimos de la OTAN, incluyendo a Bélgica y España.
Perun señala que Eslovenia, aunque por debajo del 2% en 2026, se espera que ajuste sus gastos de defensa ahora que cuenta con un nuevo gobierno en funciones.
Un desarrollo clave en toda la OTAN ha sido un marcado aumento en la inversión en equipos como proporción de los presupuestos de defensa generales. Durante la era anterior a Crimea, los miembros no estadounidenses de la OTAN destinaban aproximadamente el 19% de sus presupuestos de defensa a nuevos equipos, en comparación con el 26% en Estados Unidos. Para 2026, estos porcentajes aumentaron al 33% y 30%, respectivamente. Perun destaca que este incremento en el gasto en equipos ha cambiado significativamente el panorama estratégico, permitiendo a la OTAN construir capacidades militares sustanciales en un periodo de tiempo más corto.
En cuanto al volumen de dinero, el ejemplo más dramático de aumento en el gasto en defensa proviene de Alemania. Perun detalla cómo, tras años de falta de inversión, Alemania se ha comprometido a realizar inversiones significativas en una variedad de necesidades de defensa, incluyendo sistemas de defensa aérea, vehículos de transporte y vehículos de combate de infantería. Estas cifras han crecido a más de $47 mil millones para equipos militares en 2026; esto es aproximadamente diez veces lo que Alemania gastó hace poco más de una década.
Los países europeos también han reforzado su producción de capacidades de ataque de largo alcance en respuesta a las lecciones aprendidas de la actual guerra entre Rusia y Ucrania. Perun informa que la OTAN ha comprometido aproximadamente €50 mil millones para sistemas de ataque de precisión, con el Reino Unido liderando el desarrollo en diversas áreas. Explica además que esto implica no solo pruebas, sino también avances en nuevos sistemas de misiles, como el sistema de defensa aérea Franco-Italiano SAMP/T NG y el Misil de Crucero Naval francés, además de la dependencia tradicional en sistemas estadounidenses como el misil Patriot o el misil de crucero Tomahawk.
Además, Perun identifica un esfuerzo distinto por parte de los países europeos de la OTAN para reforzar su base industrial de defensa doméstica, con el objetivo de reducir su excesiva dependencia del equipo militar estadounidense. Por ejemplo, los países europeos están trabajando en producir y mantener sus propios equipos. Por ejemplo, Alemania ha tomado medidas para establecer una instalación de producción del sistema de misiles Patriot dentro del país. De manera similar, las alternativas europeas a las municiones diseñadas en Estados Unidos, como los sistemas de cohetes guiados desarrollados en Francia para la defensa contra sistemas aéreos no tripulados (C-UAS), demuestran el impulso de Europa hacia una mayor autonomía en defensa. Estas iniciativas no solo aumentan la autosuficiencia, sino que también refuerzan la capacidad industrial de defensa regional mientras se mantiene la interoperabilidad con los sistemas actuales de la OTAN.
Los cambios en las prioridades de gasto y las estrategias industriales dentro de la OTAN subrayan el objetivo más amplio de la alianza: fortalecer la independencia de la defensa europea manteniendo la cohesión con las contribuciones de Estados Unidos. Sin embargo, Perun señala los desafíos inherentes de equilibrar la competitividad industrial con la cooperación de la alianza, ya que el fortalecimiento de las capacidades de producción locales y regionales podría introducir conflictos de interés. A pesar de la complejidad, Perun concluye que la tendencia hacia la diversificación de proveedores de defensa y el aumento de la autonomía regional probablemente continuará.
Implicaciones Estratégicas para la Preparación Europea y la Seguridad Regional
Perun sostiene que el aumento del gasto en defensa por parte de los países de la OTAN, especialmente de los aliados europeos, está transformando el cálculo estratégico entre la alianza y Rusia. Esta transformación se ve impulsada por tres factores clave: el fortalecimiento del flanco oriental de la OTAN, la democratización de la escalada y la apertura del interior de Rusia a ataques por sistemas avanzados de la OTAN.
Fortalecimiento del Flanco Oriental de la OTAN
Perun destaca que los Estados miembros orientales de la OTAN están aumentando significativamente sus capacidades militares en formas que superan el crecimiento del resto de la alianza. Señala que Polonia ha incrementado drásticamente el número de su personal, mientras que los Estados bálticos permanecen entre los mayores gastadores proporcionales en defensa. La incorporación de Finlandia y Suecia a la OTAN ha transformado la geografía estratégica de la región, creando un baluarte más fuerte en el norte contra una posible agresión rusa. Mientras tanto, miembros importantes de la OTAN como Alemania han desplegado fuerzas adicionales en la región, como el despliegue permanente de la 45.ª Brigada Panzer de Alemania en Lituania.
Esta creciente presencia de fuerzas, según explica Perun, cumple con un doble propósito. Por un lado, refuerza la capacidad de Europa oriental para una defensa robusta contra amenazas militares. Por otro lado, complica cualquier estrategia hipotética rusa que dependa de una "guerra en zona gris". Perun desglosa cómo las operaciones de "hombrecitos verdes", fuerzas encubiertas que se hacen pasar por insurgentes locales pro-rusos, serían mucho más arriesgadas con una brigada Panzer estacionada en Lituania, lista para enfrentarlos. Además, el despliegue de activos listos para combate en los Estados orientales de la OTAN actúa como un "detonante", subrayando que cualquier acción militar por parte de Rusia contra una de estas naciones involucraría a grandes potencias europeas en el conflicto.
Perun señala que el fortalecimiento del flanco oriental no solo asegura la defensa de estos territorios, sino también dificulta la plausibilidad de la estrategia rusa de escalada militar a corto plazo seguida de desescalada por intimidación o acuerdos negociados. Para los Estados bálticos, la capacidad de detener una invasión desde el principio es mucho preferible a perder territorio y tener que intentar una costosa recaptura. Este mismo cálculo se extiende a Polonia, que busca combatir cerca de sus fronteras en lugar de permitir que el conflicto penetre en sus regiones interiores.
Democratización de la Escalada
Perun describe la "democratización de la escalada" como un cambio profundo impulsado por el rearme de la OTAN, particularmente mediante la dotación de capacidades avanzadas y la autonomía de decisión en las naciones del flanco oriental. Los aliados europeos están invirtiendo en sistemas que les brindan mayor capacidad para responder a las provocaciones rusas de manera autónoma, sin depender completamente de otros miembros de la OTAN, incluidos los Estados Unidos.
Por ejemplo, Estonia ha adquirido su propio sistema de defensa aérea de alcance medio, lo que le permite contrarrestar violaciones del espacio aéreo sin tener que recurrir siempre a Estados vecinos o aliados externos. Polonia, por su parte, está invirtiendo fuertemente en armas de largo alcance que le proporcionarán un peso significativo frente a las fuerzas rusas si fuera necesario. Perun enfatiza que estos desarrollos introducen complejidades en los cálculos estratégicos de Rusia. En lugar de disuadir únicamente a Estados Unidos de escalar, Moscú ahora enfrenta la posibilidad de que aliados individuales de la OTAN como Polonia o Estonia puedan tomar acción independiente y lanzar ataques sobre territorio ruso si lo consideran necesario.
Esta nueva autonomía desbarata las suposiciones de Rusia sobre la toma de decisiones centralizada de la OTAN. La proliferación de capacidades avanzadas entre diversos Estados de la OTAN dificulta cada vez más que Rusia prediga o influya en las respuestas de la alianza durante futuras crisis. Mientras estos pequeños países de la OTAN adquieren sus propias capacidades de largo alcance, el número de actores independientes en la OTAN con influencia directa sobre la escalada crece, aumentando tanto los riesgos como las incertidumbres para Rusia.
Amenazas al Interior de Rusia
Perun explica que el rearme de la OTAN también hace que el interior de Rusia sea cada vez más vulnerable a ataques. Con más fuerzas estacionadas en el flanco oriental y sistemas avanzados de largo alcance desarrollados y adquiridos por los aliados europeos de la OTAN, Rusia enfrenta amenazas crecientes a infraestructuras críticas e instalaciones militares en lo más profundo de sus fronteras. Esto incluye expectativas de sistemas de misiles y drones más avanzados capaces de realizar ataques precisos mucho más allá de las líneas del frente.
Desde la perspectiva de Moscú, esto magnifica los costos de cualquier confrontación militar con la OTAN. Los analistas rusos comprenden que sus propios esfuerzos de modernización y producción están fuertemente limitados por presiones financieras internas y la guerra en curso en Ucrania. Aunque Rusia ha logrado hitos significativos en áreas específicas, como el desarrollo de drones y la producción de misiles balísticos, el país enfrenta dificultades para mantenerse al día en otras áreas críticas como tanques modernos, sistemas de protección avanzada y vehículos blindados. Perun menciona cómo Rusia ha tenido que depender de diseños soviéticos antiguos para su hardware militar y relegar programas ambiciosos de modernización como el tanque T-14 Armata o los cañones autopropulsados Koalitsiya, que han tenido un despliegue mínimo.
Perun subraya el contraste marcado en las estrategias de inversión entre la OTAN y Rusia: mientras los miembros europeos de la OTAN se enfocan en adquirir capacidades de próxima generación que estarán operativas en la próxima década, Rusia se ve obligada a centrarse en producir y mantener equipo para el uso inmediato en la guerra. Esta priorización de la cantidad sobre la modernización puede permitir que Rusia sostenga su presencia militar actual, pero socava su capacidad para competir mientras las capacidades de la OTAN mejoran con el tiempo.
Riesgos e Incertidumbres
Aunque la tendencia de inversión de la OTAN parece sólida, Perun analiza varios riesgos potenciales que podrían interrumpir su trayectoria.
Aunque la tendencia de inversión de la OTAN parece sólida, Perun analiza varios riesgos potenciales que podrían interrumpir su trayectoria.
Sostenibilidad del Gasto: La sostenibilidad política y fiscal del objetivo de gasto en defensa del 3.5% del PIB acordado por los miembros de la OTAN sigue siendo incierta. Perun señala que priorizar la inversión militar requiere importantes concesiones, especialmente en medio de desafíos globales como crisis energéticas y cuestiones demográficas. Los países miembros deben equilibrar los presupuestos de defensa frente a otras presiones, como las necesidades económicas internas o la reducción de la deuda.
Inversión en Capacidades Apropiadas: Perun plantea la cuestión crítica de si el aumento del financiamiento de la OTAN se está asignando de manera óptima. Observa una fuerte concentración en plataformas convencionales como tanques, buques de guerra y aviones de combate, esenciales para expandir las fuerzas de inmediato. Sin embargo, advierte que estos sistemas deben complementarse con inversiones en tecnologías emergentes como drones avanzados y reservas de municiones. La OTAN debe evitar invertir en exceso en plataformas que podrían tener dificultades para adaptarse rápidamente a los retos de la guerra moderna, como se ha demostrado en Ucrania.
Inflación y Aumento de Costos: Perun recuerda que los mercados militares han sido severamente golpeados por la inflación, en particular debido a que la demanda ha aumentado como consecuencia de la guerra en Ucrania y los conflictos en Medio Oriente. Las restricciones en las cadenas de suministro y el aumento de precios de materias primas críticas corren el riesgo de disminuir el valor real de los presupuestos incrementados, especialmente si el crecimiento de costos no se controla. Perun enfatiza la importancia de invertir en preparación tangible sobre precios inflados o márgenes de ganancia para garantizar que la OTAN logre sus metas de disuasión.
Participación de Estados Unidos: Una preocupación final está relacionada con el cronograma y el papel de Estados Unidos en los esfuerzos de rearme de la OTAN. Si bien los países europeos han estado aumentando sus inversiones e intentado ganar mayor autonomía, no lograran capacidades comparables de la noche a la mañana. Perun señala que, durante este período interino, la posición de Estados Unidos como el pilar central de la seguridad europea sigue siendo vital. Esto presenta riesgos si el compromiso estadounidense con la defensa europea disminuye antes de que estas inversiones se materialicen por completo.
El Contexto General
Perun concluye reiterando la trayectoria crítica del rearme europeo de la OTAN desde 2022, resaltando que, si estas tendencias se mantienen, podrían alterar decisivamente el equilibrio militar entre la OTAN y Rusia a largo plazo. Se están finalizando contratos tangibles y esfuerzos de adquisición, aunque gran parte de la entrega y capacidad operativa de los sistemas de próxima generación queda a años de distancia.
En contraste, la base económica y militar de Rusia muestra señales de deterioro. Aunque los precios elevados del petróleo pueden ofrecer un alivio temporal, los problemas estructurales a largo plazo, como la inestabilidad financiera y la limitada capacidad industrial, hacen cada vez más improbable que Rusia pueda igualar la tasa de modernización o expansión de la OTAN. Además, con la atención y recursos de Rusia consumidos por su guerra en Ucrania, corre el riesgo de quedarse aún más rezagada mientras la OTAN avanza con sus planes de rearme. Los intentos rusos por mantener una paridad aproximada con la OTAN podrían resultar en cargas económicas insostenibles, comparables a las vistas en los años finales de la Unión Soviética.
A pesar de las incertidumbres sobre presupuestos, inflación y la trayectoria de la participación estadounidense, la tendencia general es clara: la OTAN está realizando una transformación histórica en su postura de defensa, y las implicaciones para la seguridad regional y la preparación europea son profundas.
Preguntas frecuentes
la otan acelera el rearme en 2026: explicación sobre gasto, rusia y preparación europea
El exanalista de YouTube, Perun, explica que el gasto de la OTAN ha aumentado dramáticamente desde 2022, mientras que los miembros no estadounidenses duplicarán sus presupuestos de defensa en términos nominales para 2026. Los aliados europeos han adoptado mecanismos innovadores de financiamiento, como el programa SAFE de la Unión Europea, para cumplir con los nuevos objetivos de gasto en defensa. En contraste, Rusia enfrenta presiones financieras e industriales, incluida su dependencia de equipos obsoletos de la era soviética, lo que dificulta cada vez más que Moscú pueda igualar el ritmo de modernización de la OTAN.
análisis del rearme de la otan en 2026
El analista militar Perun argumenta que el rearme de la OTAN desde 2022 ha transformado efectivamente la alianza. Los miembros europeos, particularmente aquellos en el flanco oriental, están alcanzando máximos históricos en inversiones de defensa, reduciendo la brecha con Estados Unidos y afirmando una mayor autonomía. Estas inversiones están transformando las capacidades estratégicas de la OTAN, aumentando la presión sobre Rusia y alterando el panorama militar en la región. No obstante, Perun advierte sobre la sostenibilidad, enfatizando la importancia de una asignación estratégica de recursos en medio de desafíos económicos y de inflación.
Lo que se dijo, y cuándo
Los puntos que este artículo plantea y el momento en la grabación en que se mencionaron. Cada enlace abre la grabación en ese momento.
- Perun comienza abordando cómo han evolucionado los gastos de defensa de la OTAN desde 2022, destacando los cambios significativos que se están produciendo en respuesta a las dinámicas de seguridad global cambiantes. 04:02.
- En los últimos años, la OTAN ha pasado de lo que él describe como la "era del 2%", en la que la mayoría de los países miembros no alcanzaban el objetivo del 2% del PIB destinado a gastos de defensa, a un nuevo periodo de mayor compromiso financiero. 04:02.
- La invasión rusa de Ucrania en 2022 fue un llamado de atención, dejando claro que el estado previo de baja inversión ya no era viable. 04:21.
- Para 2026, el gasto colectivo en defensa de la OTAN experimentó un aumento del 50% en cuatro años, pasando de poco menos de 1,2 billones de dólares en 2022 a más de 1,8 billones en 2026. 08:13.
- Aunque el incremento anual más bajo se dio entre 2022 y 2023, entre 2025 y 2026 el gasto aumentó significativamente, sumando casi 200 mil millones de dólares en términos nominales durante ese período. 08:13.
- Mientras que los gastos de defensa de Estados Unidos crecieron de manera relativamente modesta, alrededor de un 20% en este periodo, los miembros de la OTAN fuera de EE.UU. duplicaron su gasto colectivo. 09:02.
- En 2021, los gastos de defensa de EE.UU. duplicaban a los del resto de la OTAN combinados. 09:40.
- Para 2026, los miembros europeos de la OTAN, por sí solos, se proyecta que se aproximen a niveles de gasto en defensa similares a los que EE.UU. tenía apenas unos años antes. 09:40.
- Ajustando por inflación, el gasto en defensa de la OTAN experimentó un incremento real de alrededor del 26% entre 2021 y 2026. 10:13.
- Este incremento real se traduce en 300 mil millones de dólares adicionales en términos constantes de 2021. 10:13.
- Los miembros no estadounidenses de la OTAN aportaron aproximadamente 275 mil millones de dólares a este aumento real, lo que implica un crecimiento del 77% en su gasto en comparación con los niveles de 2021. 10:13.
- Alemania flexibilizó su política de "freno de deuda", desbloqueando recursos fundamentales para el gasto en defensa. 06:37.
- La cumbre de la OTAN de 2025 en La Haya introdujo nuevos objetivos de gasto en defensa: un objetivo principal del 3.5%, destinado a fortalecer las capacidades militares tradicionales, y otro opcional del 5%, que incluye inversiones en áreas de "defensa blanda". 05:45.
- El programa SAFE de la Unión Europea proporcionó un fondo masivo compuesto por préstamos de bajo interés para apoyar el gasto en defensa. 06:37.
- Estas medidas de la UE buscaron desbloquear una inversión estimada en 800 mil millones de euros en defensa. 06:37.
- Rusia ha incrementado sustancialmente su propio presupuesto de defensa desde el inicio de la guerra en Ucrania, llegando a unos 220 mil millones de dólares anuales. 16:16.
- Entre 2025 y 2026 exclusivamente, el crecimiento de los gastos de la OTAN añadió lo que equivale a todo un presupuesto de defensa ruso. 08:48.
- El poder adquisitivo y las diferencias económicas regionales desempeñan un papel crucial en la determinación de la verdadera capacidad militar. 11:59.
- Ajustando por la paridad del poder adquisitivo militar, queda demostrado que la inversión de la OTAN ofrece una ventaja aún mayor en términos reales sobre el gasto ruso. 42:45.
- Dado el gobierno centralizado de Rusia y su industria de defensa estatal, cuenta con eficiencias como la capacidad de estandarizar equipos y subvencionar indirectamente la defensa a través de entidades estatales. 16:30.
- La metodología de Robertson sugiere que el poder adquisitivo militar de Rusia proporciona más del doble de retorno por dólar en comparación con Estados Unidos. 16:58.
- En 2017, Rusia supuestamente obtenía tres veces más poder adquisitivo de su presupuesto de defensa en comparación con Estados Unidos. 17:53.
- Para 2025, esta cifra se había reducido a una proporción de 2.16:1. 17:53.
- La reducción de la ventaja en poder adquisitivo de Rusia se atribuye principalmente a los desafíos económicos de Rusia, como la inflación, las sanciones, los altos costos de financiamiento y los costos elevados de la guerra. 19:14.
- Los costos de personal, incluyendo bonificaciones de alistamiento, pagos por fallecimiento y otros beneficios, han aumentado drásticamente para Rusia desde 2022. 18:31.
- Aunque Rusia ha ampliado la producción de defensa, hacerlo en las condiciones actuales no ha sido ni fácil ni rentable. La necesidad de más mano de obra, horarios laborales extendidos y la vulnerabilidad a ataques de drones dirigidos a fábricas han exacerbado estos desafíos. 18:51.
- La inversión en equipos de los países no estadounidenses de la OTAN aumentó del 19% de sus presupuestos de defensa durante la era anterior a Crimea al 33% para 2026. 26:07.
- Alemania asignó más de 47 mil millones de dólares para equipos militares en 2026, aproximadamente diez veces lo que gastó hace poco más de una década. 30:37.
- La OTAN comprometió aproximadamente 50 mil millones de euros para sistemas de ataque de precisión, con el Reino Unido liderando el desarrollo en diversas áreas. 32:28.
- Alemania estableció una instalación de producción del sistema de misiles Patriot dentro del país para fortalecer la capacidad industrial de defensa y la autonomía dentro de la OTAN. 34:24.
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